miércoles, agosto 12

TIEMPOSPERDIDOSENPRECIPICIOS!



Los abismos propios del tiempo, no del tiempo que se vive sino el que se deja de vivir, es ese el que lleva abismos pequeños, pero profundos, abismos al fin y al cabo, que se agrandan a cada segundo que pasa, a cada manecilla que se mueve, a cada girón de tu cabello moviéndose, a cada impulso desmedido, en cada corazonada no seguida o a cada desviación altanera de los presentimientos.
El tiempo es difícil de medir, mas aun lo es redimirlo en su galope incesante sobre nuestras heridas, sobre nuestros tropiezos, sobre cada una de las sombras que no vigilamos, pasa erguido con el perfil psicótico de un multimillonario que no sabe en que dedicar el tiempo libre que le queda, altanera mirada de arquitecto contento de las obras que empequeñecen al pueblo que atónito lo mira! Así es el tiempo que se deja pasar, el tiempo que no se acumula en un circulo con engranajes o en una botella acinturada con arena, el tiempo corre, trota sin música sobre las praderas perdidas de lo que será, de lo que podría ser, de lo que quizás sea el principio de un precipicio.
Me he estado escondiendo tanto tiempo del tiempo que no se vive, que casi ni recuerdo desde cuando que escapo solo, quizás solo sea una alucinación propia de los embates de la vida, o quizás solo un engranaje mal puesto en el pesado paso de mi destino, por este camino pedregoso, pantanoso y lento por lo demás, he corrido tanto que estoy cansado de no hacer nada, de no saber que hacer para reavivar las llamaradas que otrora llevaban mi globo tan alto que tenia miedo de caer derrepente, y para rememorar esos momentos es que me encuentro diciendo que quizás el caer derrepente , fue tal cual se cae un cargamento de armas en medio del desierto, sin mas que el sonido desparramado de la caja sobre el suelo y ya esta. Sonaría extraño si digiera que el tiempo es difícil de administrar, pero sin embargo he llegado a la conclusión de que solo en los recuerdos fotográficos de mi mente es que logro acomodar el paso del tiempo sobre mis ojos, o sobre los momentos más ociosos de mi vida. El tiempo es como una pesada capa de polvo, no el polvo protector de los autos que pululan por las urbes, sino que de ese polvo añejo que cubre el mueble mas olvidado del cuarto o quizás el mas olvidado de la casa, así es el tiempo que no se vive, es imprevisto, hace marcas en la piel, crea surcos en el corazón, improvisa abismos y precipicios, solo para llevarte a una revisión angustiosa de tus recuerdos, de esos momentos fotográficos que guardas tan apretados unos arriba de otros en tu sobre estimulada mente, perdería tinta diciendo que son solo momentos buenos, ya que es este abismo pronunciado el que solo me deja pensar en los malos, en las fotos dañadas, en los rollos velados por el viento y el error, son acaso estos días en que pensar en algo o querer crear algo esta marcado y ligado a lo oscuro de la piel, a los mas impodable del alma, a lo condicional de mi lado izquierdo, al polvo acumulado en mis rincones, sin darme cuenta caigo de apoco en un abismo que es el precipicio de mis principios, no precisamente mis comienzos.
El tiempo infranqueable, es aquel que extorsiona el alma, condicionándola al momento próximo a la muerte, al frio en los pies, a las manos heladas, a los ojos semi abiertos, a la muerte ciega y muda, sorda, autista, artista, pintora y escultura de los peores momentos, mi nombre a través de los parlantes mezclado entre platillos y voces celestiales que hablan del rey de alguna región en África, que vive como DIOS y líder dependiendo de las moradas de sus sequitos, así es la muerte cuando llega con el tiempo, así es el viento que menea las flores en el cementerio, así son las puertas que se abren y que se quedan abiertas haciendo que entre el frio, el viento, el tiempo y todo aquello que resulta de estas tres armas del destino.
Será por esto que me encuentro atrapado en lo que solía hacer y en lo que voy hacer ahora? Una pregunta que nadie puede responder, ya que es el tiempo que mientras pasa o mientras circula dichoso a mi alrededor, es el quien me va mostrando lo que resultara de estas idílicas preguntas formuladas ante la angustia pedregosa del momento que se acaba de ir, los segundos mueren en el pasado, el tiempo corre a paso agigantado sobre los pocos minutos que pasaran antes de que mi mente me pregunte nuevamente algo que no sabré contestar, así es el tiempo que hace surcos en la frente, en las espaldas, en las mentes, así como el sudor de lo angustiosos días cala hondo sobre los precipicios para mostrarme que lo que paso es el final de un principio y que ahora que las manecillas siguen su curso interminable llegara un nuevo principio, será que a pesar de todo podre salir a flote de los precipicios hondos de mis principios y comienzos….




TIEMPOESCURRIDIZO, TIEMPOIMPENETRABLE
TIEMPO INDESTRUCTIBLE, TIEMPODELAMANODELOSIREPROCHABLE!!!!!