A cada paso un sonido, atento no queda otro momento mi corazón me gritaron los adoquines que pise, que atrás deje, en un respiro soñé con el dejar de respirar, las luces, los multiples lugares que visite con los ojos, brille entre muchos pero nadie me vio, sonreí solo por llamarme la atención a mi mismo, y sigo sin comprender como somos solos entre muchos, con una casa de madera confeccionada con el esfuerzo del norte, con los tropiezos del sur es que aquí sigo, sigo y continuo haciendo lo mismo que antes de ayer hice solo por sortear los caminos del pasado, de lo que ya se ha caminado y de todo lo pisado, lo que de un triz se a olvidado, los recuerdos son las aceras frias en las que humildemente deje mis lagrimas esperando, esperando el acorde de la cuerda para meterme a saltar, sin parar sin mirar atrás, todas estas calles de polvo y tierra, me convierten en la polucion de las ideas, de las manos que tome para no caer, y si caigo sudo, si sudo subo, todo da vueltas en el silencio orquestado, los instrumentos delicados con músicos dedicados en sus tareas, me pierdo sin saberlo, me comprendo sin entenderme y me doy vueltas sin marearme solo para entender que el ruido rudo saca mis mas melancolicos silencios, escucho y oigo lo que dicen de mi las plantas a la orilla del camino, el asfalto anarco que sonríe cada vez que me ve correr en el apuro indolente de llegar tarde, a todas partes, a todos los lugares, a todos los corazones que deje atrás para perderme solo, me extravio en los lugares conocidos para darme una vuelta en lo que olvide en lo que sin querer rompi hasta desaparecer, en los añicos de mis tiempos es que me perdi la pista, sonreí cuando me di cuenta que nunca me fui y que al final de todo siempre siempre fue nada, nada de silencio, nada de ruido, solo yo y toda esta inmensidad que me rodea y que cariñosamente llamo nada.
El ruido de lo conocido me suena ajeno ahora, las calles y sus visitantes, la soledad y el individualismo mismo hijos bastardos de los tiempos rapidos, los autos que se acaloran en las aceras y sus choferes tristes de espacio, tristes de los días que no pasan, el ruido de las maquinas que nos llevan al lugar que deseábamos, mis manos arrugando el billete, mi pase salmon sudado entre mis manos, las calles plomas en el aterdecer frio de esta ciudad serena y que sin inmutarse regala sus nieblinas nocturnas para taparnos las manos, los bostezos espontaneos de los comensales sentados, apiñados, en la lata con ruedas, yo y los multiples sueños que me merodean las manos y los lápices, el ruido de las sinfonías ajenas detrás y delante de mi, mi mano apretada en tu mano imaginaria, mis orejas receptoras de los que viene y de lo que va, mi silencio callado, de lengua muerta sobre la boca gastada de tanto hablar, la velocidad cruzero de mis ojos sobre los vidrios rayados, hasta donde ire a caer? Hasta donde ira a caer mi cuerpo cuando me tropieze con mi capa helada entre medio del baile de mascaras saladas por el sudor del dia largo, yo y esta soledad que me da la sensación de hambre, hambre de hoja blanca, hambre de tu cuerpo blanco para pintarlo con este lápiz de vergüenza en tinta negra como golpe de puño, timbre de mis poesías mal logradas, yo y esta pieza de madera debajo de la nube nublada, lejos del sol y de todo lo abrigado, el ruido de pronto se me vuelve silencio, y en el silencio me desenvuelvo, para envolverme con mis mas pesados sueños, los silencios de mis ruidos y el ruido de mis silencios, por aquí ando por alla voy, soy todo y me reconozco en la nada, si mato mis egoísmos me descubro junto a ti, y entonces mis silencios son tus ruidos y mis ruidos son tus mas perfectos y hermosos silencios!
ENLASELVADECEMENTO...CERCADELMARYELCIELO
SATIVOPENSAMIENTO..ENMISRUIDOSOSSILENCIOS
ESPERO..SONRIO..ESPERO..ESPERO.SONRIO.ESPERO.