
Añadid a su fe virtud; a la virtud, conocimiento;
Al conocimiento, dominio propio;
Al dominio propio, paciencia;
A la paciencia, piedad;
A la piedad, afecto fraternal;
Y al afecto fraternal, AMOR.
II pedro (Cáp. 1, 5-7)
Aquí, donde las ideas se congelan pulsando teclas, y hojas virtuales me llevan a lugares que conozco, a letras que yo mismo escribo para sentirme vivo, para sentir que respiro.
Entre el humo propio de miles de chimeneas quemando madera, yo camino como alguien ajeno, ajeno al tiempo, ajeno al lugar plomo, ajeno a todas sus costumbres.
Seré diferente, y seré un truhán con ganas de buscar lo complicado en lo que es simple, y en lo simple complicarme, ¡!! No creas que no pienso!!!!
Soy el que piensa a diario por que si no el cerebro se me seca en el bolsillo, cerebro de bolsillo yo tengo, y solo con tus brillos me calmo entre tanta oscuridad que mantengo, que yo mismo alimento, ando abajo, ando lento, con las medidas del tiempo a pulso, y tomo al toro por las astas, y aramos juntos la tierra.
Sembramos los insembrable, nos ponemos trajes de etiqueta y yo bailo antiguos bailes, acompañado de mis libros y de mis croqueras de otros tiempos, en donde tu estabas sentada en cada letra y en cada salida del sol, siéntate a mi lado esta noche, cuando todo me parece lejano, hasta la punta de mi pies se me ha vuelto extraña, y no recorro mis manos por miedo a que tu olor se me vaya. No pido mas que letras amontonadas en mis azoteas suavemente espolvoreadas, y en mis archivos pesados escribo lo que ya estaba escrito de antes.
Tu lo sabes, tu lo has visto, tu sabes que mis ojos salen lagrimas, cuando mi corazón no aguanta, tu sabes quien soy yo, tu sabes de que pie cojeo, que lugares merodeo, con quien me codeo, tu ya me has visto llorarte en silencio, y que puedes manejar mis cimientos y mis sentimientos a tu antojo y gusto. Ya casi ni me rebusco, ahora soy mas concreto que el cemento, y me gusta quedarme mirando lo que no me gusta y lo que me desagrada, le pido al tiempo y al destino que se equivoquen, que me dejen morir ahora, que me atropellen mil veces las ideas, que pisoteen mis escritos y que me digan que no lo haga MAS!
Me gusta ese lugar, si este lugar, este lugar en donde todo me parece irreal, en donde las letras parecen in sustentables, en donde todo lo intocable se puede manosear a placeré, dime que el tiempo se equivoca conmigo, dime que me dejo aquí solo para burlarse mis ojos rojos, de mis trompetas rotas y mis notas desafinadas.
No tengo nada que ofrecerte, y muchos menos nada para darte, no soy nada por que nada soy,
Al conocimiento, dominio propio;
Al dominio propio, paciencia;
A la paciencia, piedad;
A la piedad, afecto fraternal;
Y al afecto fraternal, AMOR.
II pedro (Cáp. 1, 5-7)
Aquí, donde las ideas se congelan pulsando teclas, y hojas virtuales me llevan a lugares que conozco, a letras que yo mismo escribo para sentirme vivo, para sentir que respiro.
Entre el humo propio de miles de chimeneas quemando madera, yo camino como alguien ajeno, ajeno al tiempo, ajeno al lugar plomo, ajeno a todas sus costumbres.
Seré diferente, y seré un truhán con ganas de buscar lo complicado en lo que es simple, y en lo simple complicarme, ¡!! No creas que no pienso!!!!
Soy el que piensa a diario por que si no el cerebro se me seca en el bolsillo, cerebro de bolsillo yo tengo, y solo con tus brillos me calmo entre tanta oscuridad que mantengo, que yo mismo alimento, ando abajo, ando lento, con las medidas del tiempo a pulso, y tomo al toro por las astas, y aramos juntos la tierra.
Sembramos los insembrable, nos ponemos trajes de etiqueta y yo bailo antiguos bailes, acompañado de mis libros y de mis croqueras de otros tiempos, en donde tu estabas sentada en cada letra y en cada salida del sol, siéntate a mi lado esta noche, cuando todo me parece lejano, hasta la punta de mi pies se me ha vuelto extraña, y no recorro mis manos por miedo a que tu olor se me vaya. No pido mas que letras amontonadas en mis azoteas suavemente espolvoreadas, y en mis archivos pesados escribo lo que ya estaba escrito de antes.
Tu lo sabes, tu lo has visto, tu sabes que mis ojos salen lagrimas, cuando mi corazón no aguanta, tu sabes quien soy yo, tu sabes de que pie cojeo, que lugares merodeo, con quien me codeo, tu ya me has visto llorarte en silencio, y que puedes manejar mis cimientos y mis sentimientos a tu antojo y gusto. Ya casi ni me rebusco, ahora soy mas concreto que el cemento, y me gusta quedarme mirando lo que no me gusta y lo que me desagrada, le pido al tiempo y al destino que se equivoquen, que me dejen morir ahora, que me atropellen mil veces las ideas, que pisoteen mis escritos y que me digan que no lo haga MAS!
Me gusta ese lugar, si este lugar, este lugar en donde todo me parece irreal, en donde las letras parecen in sustentables, en donde todo lo intocable se puede manosear a placeré, dime que el tiempo se equivoca conmigo, dime que me dejo aquí solo para burlarse mis ojos rojos, de mis trompetas rotas y mis notas desafinadas.
No tengo nada que ofrecerte, y muchos menos nada para darte, no soy nada por que nada soy,
y soy nada por que soy.
De esa misma forma cocino mis gustos a fuego lento en cocinas sucias, no tengo nada que pedirte, ni ganas me quedan para eso.
Tengo miedo a lo que dirán, tengo miedo a volarme esta noche, a sentarme en el suelo, tengo miedo poeta loco, tengo miedo de decir y de escribir, tengo miedo de mi mismo en ataques de soledad sin alcohol.
Me temo cuando despierto, me temo cuando no te veo, susurrándome en el oído lo mal que lo estoy haciendo, tengo miedo de verte sonreírme detrás de las puertas que no pude abrir, detrás de las ventanas que olvide abrir.
Tengo miedo soledad, tengo miedo letras, tengo miedo oscuro sol que me alumbra la noche, tengo miedo.
Y en mis montañas, esas mismas que subo, esas mismas que escalo, son montañas con nacionalidad, y son rusas, rusas montañas, con giros de mierda.
Me duele la guata, se me pudren los ojos de tanto rebuscarme hongos en las manos.
El humo de la taza de te, el humo de la canela, y el agua de linaza en una botella de vidrio me trae recuerdos irrecordables a las tablas razas de mi vida rota, loca, poca.
Stellar, estrellarme quiero, cuando las notas de la taza de te me parecen conocidas, y el desgarro de la noche parece mas un día de verano en Sarajevo, que lo oscuro de la ventana sin cortina.
y somos olvidados por el clima, y las guerras locas que provoco contra todo lo que no se mueve, me parecen estupidas, y tengo los mismos chistes en el guión aburrido de mi vida, y tengo los códigos anotados en una servilleta que siempre llevo conmigo, y ya nada me queda de sonrisa, los dientes se me han caído, en la micro que e tomado, en la micro en la que todos ríen como estupidos por algo que en la radio alguien cuenta, yo con mis audífonos reventando, con el volumen al máximo, olvidando, caminando para que así mis ojos no recuerden todo y así no crean que estoy recordando.
La taza de te humeante, el desayuno quemante, la linaza en vidrio, me sonríe de lejos.
Ya casi ni me quedan ideas, en el tintero seco del día acabándose.
Y prolongo al máximo las horas, para que al dormir no te me aparezcas, tengo miedo a los sueños, por que son reales, tengo miedo a soñar por que ahí me sostengo, con pitas y cuerdas me mantengo, amarrado de lo que odie, de lo que por no decir dije! Y después de haberlo dicho, pensé!
SOY YO!!!!!!!!
El mismo que dice que no es, y el mismo que se contradice para ganar discusiones solitarias con mi ego roto, si , soy yo, el mismo que se dice cosas para que solo yo las crea, el que se inventa finales felices para sonreír durante el día.
Soy yo, el que lee para informarse y escribe para recordarse, para saber que aun mis parietales neuronales responden, para saber que no me he secado como el árbol de afuera que golpea sus ramas contra mi ventana, si esa ventana sin cortina.
Será que esta seco? Será que solo espera para brotar? Será que es único y no quiere a nadie alborotar con su muerte sin final?
Árbol seco, ventana sin cortina, yo y mi vida, la calle y la esquina, la luz del poste, la luciérnaga que baila como si nada mas importara, la taza vacía, el humo que ya no esta!
Mis croqueras antiguas, mis letras en azoteas vacías.
Tengo miedo por que así me nutro de sentimientos, como raíces rotas que rebuscan agua en el desierto, así ando, y todos en la calle me miran y todos comentan algo, todos tienen algo que decirme, todos quieren pararme, todos quieren detenerme, todos quieren dispararme.
La lluvia de la noche fría se me mete en las ideas, y el impermeable de mi gorro no sostiene las ideas que como agua diluida se me escapan, y el techo me parece lejano sentado en el suelo para ver hasta donde despego, solo por decir algo.
Es que aquí estoy, solo por decir algo es que sigo aquí, solo por decir algo es que digo que estaré, solo por decir algo es que escribo lo que no será, y menos lo que pasara, por que de nada puedo escapar, y de todo puedo esperar.
No soy más que, ni menos que.
Sonrío, este día me pareció un éxito, un éxito existencial de días locos, con calentamientos globales que se me meten en los costados, con insolaciones cortando pasto, diciéndole a la gente que no esta la mano, yo sonrió cuando te recuerdo, solo por que me parece agradable anidarte en mis cerebro sin que nadie mas lo note.
Soledad de mis días, quiero que sepas que te recuerdo, aunque muchas veces se me vuelve molesto! Y en mi gorro te llevo, para que así mueras con mis ideas que te aplastan a diario, pero eres luchadora y no ahí nada que te extinga, y por eso lloro a tu lado cuando nada me parece justo, cuando siento que me abandonan para enseñarme, cuando me dejan en esta isla para educarme, tu sedúceme desde el tiempo roto de mi reloj que perdí en esos años de juerga sin limites.
Tu! Llevame! Contigo cuando a nadie mas recuerdes, TU! Déjame mirarte!
Tengo miedo a lo que dirán, tengo miedo a volarme esta noche, a sentarme en el suelo, tengo miedo poeta loco, tengo miedo de decir y de escribir, tengo miedo de mi mismo en ataques de soledad sin alcohol.
Me temo cuando despierto, me temo cuando no te veo, susurrándome en el oído lo mal que lo estoy haciendo, tengo miedo de verte sonreírme detrás de las puertas que no pude abrir, detrás de las ventanas que olvide abrir.
Tengo miedo soledad, tengo miedo letras, tengo miedo oscuro sol que me alumbra la noche, tengo miedo.
Y en mis montañas, esas mismas que subo, esas mismas que escalo, son montañas con nacionalidad, y son rusas, rusas montañas, con giros de mierda.
Me duele la guata, se me pudren los ojos de tanto rebuscarme hongos en las manos.
El humo de la taza de te, el humo de la canela, y el agua de linaza en una botella de vidrio me trae recuerdos irrecordables a las tablas razas de mi vida rota, loca, poca.
Stellar, estrellarme quiero, cuando las notas de la taza de te me parecen conocidas, y el desgarro de la noche parece mas un día de verano en Sarajevo, que lo oscuro de la ventana sin cortina.
y somos olvidados por el clima, y las guerras locas que provoco contra todo lo que no se mueve, me parecen estupidas, y tengo los mismos chistes en el guión aburrido de mi vida, y tengo los códigos anotados en una servilleta que siempre llevo conmigo, y ya nada me queda de sonrisa, los dientes se me han caído, en la micro que e tomado, en la micro en la que todos ríen como estupidos por algo que en la radio alguien cuenta, yo con mis audífonos reventando, con el volumen al máximo, olvidando, caminando para que así mis ojos no recuerden todo y así no crean que estoy recordando.
La taza de te humeante, el desayuno quemante, la linaza en vidrio, me sonríe de lejos.
Ya casi ni me quedan ideas, en el tintero seco del día acabándose.
Y prolongo al máximo las horas, para que al dormir no te me aparezcas, tengo miedo a los sueños, por que son reales, tengo miedo a soñar por que ahí me sostengo, con pitas y cuerdas me mantengo, amarrado de lo que odie, de lo que por no decir dije! Y después de haberlo dicho, pensé!
SOY YO!!!!!!!!
El mismo que dice que no es, y el mismo que se contradice para ganar discusiones solitarias con mi ego roto, si , soy yo, el mismo que se dice cosas para que solo yo las crea, el que se inventa finales felices para sonreír durante el día.
Soy yo, el que lee para informarse y escribe para recordarse, para saber que aun mis parietales neuronales responden, para saber que no me he secado como el árbol de afuera que golpea sus ramas contra mi ventana, si esa ventana sin cortina.
Será que esta seco? Será que solo espera para brotar? Será que es único y no quiere a nadie alborotar con su muerte sin final?
Árbol seco, ventana sin cortina, yo y mi vida, la calle y la esquina, la luz del poste, la luciérnaga que baila como si nada mas importara, la taza vacía, el humo que ya no esta!
Mis croqueras antiguas, mis letras en azoteas vacías.
Tengo miedo por que así me nutro de sentimientos, como raíces rotas que rebuscan agua en el desierto, así ando, y todos en la calle me miran y todos comentan algo, todos tienen algo que decirme, todos quieren pararme, todos quieren detenerme, todos quieren dispararme.
La lluvia de la noche fría se me mete en las ideas, y el impermeable de mi gorro no sostiene las ideas que como agua diluida se me escapan, y el techo me parece lejano sentado en el suelo para ver hasta donde despego, solo por decir algo.
Es que aquí estoy, solo por decir algo es que sigo aquí, solo por decir algo es que digo que estaré, solo por decir algo es que escribo lo que no será, y menos lo que pasara, por que de nada puedo escapar, y de todo puedo esperar.
No soy más que, ni menos que.
Sonrío, este día me pareció un éxito, un éxito existencial de días locos, con calentamientos globales que se me meten en los costados, con insolaciones cortando pasto, diciéndole a la gente que no esta la mano, yo sonrió cuando te recuerdo, solo por que me parece agradable anidarte en mis cerebro sin que nadie mas lo note.
Soledad de mis días, quiero que sepas que te recuerdo, aunque muchas veces se me vuelve molesto! Y en mi gorro te llevo, para que así mueras con mis ideas que te aplastan a diario, pero eres luchadora y no ahí nada que te extinga, y por eso lloro a tu lado cuando nada me parece justo, cuando siento que me abandonan para enseñarme, cuando me dejan en esta isla para educarme, tu sedúceme desde el tiempo roto de mi reloj que perdí en esos años de juerga sin limites.
Tu! Llevame! Contigo cuando a nadie mas recuerdes, TU! Déjame mirarte!

